17.5.11

... Siempre

      Habría salido corriendo a abrazarte esta tarde cuando te he visto llegar a lo lejos. Pero no puede ser, es lo que tiene llevar las cosas en secreto. Llegará nuestro momento.
   Sólo me hacía falta oírtelo decir, decir que me quieres a mi, decir que por mi estás replanteándote tu relación de media vida con ella, decir que lo que sientes por mi no lo habías sentido desde hacía mucho tiempo. No sé si el hecho de aceptar que no te gusta tu vida como es ahora y reconocer que te has enamorado de mi es ya un paso de gigante en una decisión que tienes que tomar obligatoriamente pero que es de una dificultad infinita. Cuando uno lo ha dado todo por perdido, se ha resignado a una vida como se la han dirigido y planeado; y de repente se abre una ventana de luz, de posibilidades, de ilusiones y de amor, hay que tirarse por esa ventana. A pesar de no saber lo que hay detrás, a pesar del miedo, a pesar de la casa medio amueblada y a pesar de la gente. Porque hay que luchar por el amor. Siempre. El conformismo no es compatible con el amor. Vivir una vida de mentira con alguien a quien no amas, no es felicidad.

4.5.11

... De esas que no son como yo

       No me resulta nada fácil seguir viéndote  y hacer como si nada. Sigues siendo mi mejor amigo hombre, pero yo no puedo verte igual que antes. Ahora sé cómo besas, cómo son tus caricias y no puedo tratarte de la misma forma. Aún no entiendo por qué tú sí. Bueno, en realidad sí que me puedo imaginar el motivo. Para ti sigo siendo tu amiga por la que te sientes atraído debido a la monotonía sentimental en la que sobrevives vives. Soy simplemente un soplo de aire fresco, una novedad, alguien que te entiende porque ha vivido las mismas situaciones que tú y con quien puedes hablar de todo. Vamos, que soy la otra. Supongo que es difícil salir de la inercia que dirige tu vida, que es complicado romper con una monotonía que por otra parte es cómoda y sin sobresaltos. Supongo que es complicado romper un compromiso e incumplir tu palabra con la persona con la que has compartido la mitad de tu vida, literalmente. Pero entonces, ¿qué mierda saco yo de todo esto? Como amigo ya te tengo, como persona a la que le gusto también, pero como hombre no; porque tu tienes una novia perenne, de esas que no se van ni con agua caliente. De esas que son felices en su burbuja de tradicionalidad y convencionalismo y que no cambian con el tiempo. De esas que llevan soñando con su boda perfecta con su hombre estupendo y su casa perfecta con su jardincito perfecto desde que tienen uso de razón. De esas que no disfrutan los pequeños momentos de cada día porque están demasiado ocupadas con los ajuares y los colores de los muebles del salón, de las puertas del armario del dormitorio o los azulejos del baño de la habitación de invitados. De esas para las que no hay lugar para la improvisación, para la espontaneidad, para el aquí te pillo y aquí te mato. De esas que no se van a vivir con su novio porque no van a salir de su casa si no es vestidas de blanco para montarse en un Mercedes negro que las deje en la puerta de la iglesia. De esas a las que no les gusta viajar si el viaje no es organizado y en hoteles de 4 estrellas. De esas que no son como yo.