Habría salido corriendo a abrazarte esta tarde cuando te he visto llegar a lo lejos. Pero no puede ser, es lo que tiene llevar las cosas en secreto. Llegará nuestro momento.
Sólo me hacía falta oírtelo decir, decir que me quieres a mi, decir que por mi estás replanteándote tu relación de media vida con ella, decir que lo que sientes por mi no lo habías sentido desde hacía mucho tiempo. No sé si el hecho de aceptar que no te gusta tu vida como es ahora y reconocer que te has enamorado de mi es ya un paso de gigante en una decisión que tienes que tomar obligatoriamente pero que es de una dificultad infinita. Cuando uno lo ha dado todo por perdido, se ha resignado a una vida como se la han dirigido y planeado; y de repente se abre una ventana de luz, de posibilidades, de ilusiones y de amor, hay que tirarse por esa ventana. A pesar de no saber lo que hay detrás, a pesar del miedo, a pesar de la casa medio amueblada y a pesar de la gente. Porque hay que luchar por el amor. Siempre. El conformismo no es compatible con el amor. Vivir una vida de mentira con alguien a quien no amas, no es felicidad.