31.12.10

.... Fin de Año..... Principio de Año

      Tras la resaca de acontecimientos de la semana pasada, he tenido una semana dura de trabajo, como si tuviera que terminar cosas antes de que terminara el 2010. Y nada más lejos de la realidad, dedicarte a la ciencia, es lo que tiene. Aunque me consuela que al menos no soy la única y gran parte de mis compañeros estaban también allí. 
       Inevitablemente, el día de hoy pide un balance, una reflexión sobre el año que termina y nuevos deseos para el que empieza. El 2009 fue un desastre para mi en diversos sentidos y pedí un poquito de orden y tranquilidad en mi vida para el 2010. Y en gran parte se ha cumplido. El 2010 empezó con mejoras y satisfacciones en el trabajo, artículos publicados y participación en congresos. Comenzó con la toma de conciencia de que la historia con Littleboy empezaba a ser cosa del pasado. Continuó con un viaje a Amsterdam que me permitió conocer un poquito mejor a algunos de mis compañeros fuera del ambiente laboral. Después vino mi estancia en Alemania, sin duda lo más positivo de 2010. Casi 4 meses de autoconocimiento y aceptación que por otra parte me reportaron también beneficios intelectuales y laborales. Conocer de cerca la ciencia que se hace fuera de aquí, no tiene precio. La vuelta fue algo complicada, un poco de desubicación al principio con la desaparición completa de Littleboy de mi vida, pero todo se arregló con el tiempo. Y diciembre llegó con un viaje a París para visitar a unas amigas y un poco de melancolía por tiempos pasados potenciada por el mal tiempo. Hoy, me han ofrecido ir esta noche a casa de no sé quien después de tomar las uvas. No conozco ni a la tercera parte de la gente que va y he decidido quedarme en casa. En los grupos grandes de gente desconocida  me inhibo y al final termino pareciendo una antipática. Para dar una imagen de lo que no soy, prefiero no ir. Probablemente la amiga que me ha invitado se moleste conmigo, pero creo que llegará a entenderlo. Aprovechando que mis padres han venido a pasar la Navidad aquí tomaré las uvas con ellos.
       En general no me gustan los años impares, guardo malos de recuerdos de muchos de ellos, pero bueno. Al 2011 le pido salud para mi familia y para todos en realidad, y que las cosas vayan resolviéndose bien como hasta ahora. Y por pedir, pues pido también un poquito de amor, que nunca viene mal, y ser capaz de mantener este blog, por el desahogo que me aporta :)

Feliz 2011.

9.12.10

.... días como el de hoy

      Los días lluviosos de otoño me gustan. Me gustan porque son para quedarte en casa viendo llover por la ventana, para leer un libro al calorcito del brasero junto a una taza de café. Me gusta el silencio sólo interrumpido por las gotas golpeando los cristales. En esos momentos también me doy cuenta de que he alcanzado mi independencia y eso me hace feliz. Sin embargo, yo quería una independencia acompañada. Alguien con quien compartir días como hoy. Porque los días lluviosos de otoño también son para pasear con alguien bajo un paraguas por una calle del centro con hojas marrones en el suelo, para tomar un chocolate caliente con tarta en esa cafetería de principios de siglo mientras hablamos de cómo arreglar el mundo, y para ver una peli en pijama en el sofá con un cuenco de palomitas. No me gusta una independencia en soledad. Me gusta estar sola cuando necesito poner en orden mis pensamientos, mis ideas y mi interior. Aprendo mucho cuando estoy sola.  En días como el de hoy me pregunto si es que quizá hay personas que estamos destinadas a pasar solas los días lluviosos de otoño y los días fríos, pero con sol, del invierno. 

26.9.10

.... sobre la distancia

    A más de 2000 km de aquí se ven las cosas más claras. Es curioso, porque de cerca aprecias detalles, muchos. Es como hacer una foto con el macro. Coges un detalle y según la profundidad de campo que permita tu objetivo el resto lo ves más o menos borroso, pero siempre borroso. Pero las cosas se componen de muchos detalles para conformar un todo, un todo que está integrado en un contexto, en un espacio, en un tiempo determinado. Entonces te alejas y ves las cosas con otra perspectiva que el macro no te dejaba ver. Es como ver otra realidad, o la misma pero con ojos diferentes. Pero es bueno, porque aprendes que una misma realidad puede parecer algo completamente distinto vista desde la perspectiva adecuada. Si haces muchas fotos con el macro, te pierdes entre tanto detalle, entonces tienes que alejarte para ver las cosas como un todo y poder comprenderlas y entender su significado. Porque la vida no son sólo detalles. Un detalle puede tener tantos significados como quieras darle, pero en conjunción con otros, van cogiendo forma y las interpretaciones posibles son menos, sólo son las que pueden ser. Todo este tiempo lejos me ha permitido darme cuenta de muchas cosas que no era capaz de apreciar antes. Incluso la gente parece diferente. Han sido unos meses de autoconocimiento, de soledad bien llevada, de reencuentro conmigo misma. Un tiempo en el que he conseguido cosas que no esperaba poder conseguir: Llegar sola a un país extranjero, comprobar que el poco alemán que sé me permite hacerme entender, hablar inglés mejor de lo que esperaba, vivir sola en un apartamento de una ciudad maravillosa, trabajar en una de las mejores universidades del mundo, conocer gente estupenda y valorar en su justa medida lo que dejé aquí. 
     El regreso me ha dejado un sabor agridulce y una sensación de desorientación bastante complicada. Sabor agridulce porque he sido muy feliz durante mi estancia en Alemania y me da pena que haya terminado. Y la desorientación aquí porque aún no me ubico de nuevo en el que es mi trabajo desde hace 3 años y porque la gente aquí parece no ser la misma. Afortunadamente han echado a Littleboy del trabajo, por lo que el elemento perturbador y generador de mi desestabilización anterior ha desaparecido ahora.


.... por un momento pensé que nada habría cambiado

.... de nuevo, el primer día del resto de mi vida

     Abandono y elimino mi blog anterior porque leerlo me resultaba demasiado doloroso. No se trata de una huida del pasado, que por otra parte siempre estará ahí para darle sentido al presente, pero ver escritas tantas reflexiones y reflejados tantos sentimientos, había dejado de apetecerme. Comencé aquel blog como una extensión del diario que escribo desde hace años cuando mi vida dio un giro inesperado. No sé qué necesidad me llevó a crearlo ni con qué frecuencia podría escribir en él. Durante un tiempo escribí asiduamente, pero después de un tiempo me empezaron a faltar las fuerzas para expresar tantas cosas de manera escrita, me quedé sin palabras y me perdí en mi misma. El giro inesperado tenía forma de hombre, Littleboy. Ya ha pasado mucho tiempo y ese hombre ha desaparecido de mi vida. El tiempo se ha encargado de demostrar que tampoco era el adecuado.
      Hoy empieza otra vez el primer día del resto de mi vida porque en estos últimos meses después de haber estado a más de 2000 km de distancia de por medio he vuelto a casa, a mi amado trabajo, a mis amigos y ha terminado una etapa oscura y triste. Proyectos nuevos, esa persona fuera de mi vida y un nuevo reto por delante.